miércoles

El libro gordo del amor

*


Cuando abro el libro de mi pasado reciente
por cualquiera de sus páginas,
allí estás tú. Para mí no había otra cosa. Sólo tú.
Abriendo el libro al azar, leo palabras como estas...







"Y anoche estuve contigo un montón de rato antes de dormirme. Te sentía cerca, yo pensando en ti y tú en mi (más que de costumbre, quiero decir). Fue muy bonito.
Te echo de menos con locura. Muchos besos. Te quiero".


Aquí tu firma.
Y abro por otra página...



"Esta noche he soñado contigo. Te llevaba a ver sitios por ********. Y un buen rato del paseo lo has pasado subida a mi, mirándonos a los ojos.
Quería contártelo antes de que las imágenes se me escapen entre los dedos de la vigilia".


Aquí tu firma.


"Vengo una vez más, movido por una fuerza invisible, a despedirme de un día paseando a tu lado, a dedicarte mis mejores besos y a invocar tu imagen en mis sueños.
Buenas noches ******. Te quiero".

Aquí tu firma.
Y abro otra página...



"Por favor,aparece. Me muero de ganas de verte.
Te quiero.

****** ansioso".

Aquí tu firma.
Otra página...



"Ya que no hemos podido despedirnos como siempre, aprovecho nuestro rinconcito para decirte que te amo. Que te echo de menos desde el momento en que te vas, y que todo lo que tengo de ti me sabe a poco. Que siempre quiero más, y que siempre te deseo.
Muchos besos".


Aquí tu firma.
Y sigo abriendo páginas al azar...



"Siempre pensando en ti. Te llevo grabada a fuego.
Ayy, qué larga se me ha hecho la tarde. Pero estoy contigo y estás conmigo".


Aquí tu firma.
Y abro otra...



"Ay, que ya es domingo por la tarde. Imagino que ya estarás en tu camino de vuelta hacia casa. Esperaré pacientemente a que me vuelvas a iluminar con tu luz.
Te espero. Te quiero".


Aquí tu firma...




Y más

Y más

Y más





Da igual la página que abra. Hay tantas y tantas páginas similares! Y cuanto más leo todas estas cosas, menos entiendo otras...
Supongo que alguna vez abres el libro, el tuyo, por cualquiera de sus páginas, y allí estoy yo, lo único que te importaba, lo único por lo que decías no haber sentido nunca tanto amor, lo único que te había hecho sentirte plenamente feliz por primera vez en toda tu vida. A la que dijiste que jamás, jamás podrías amar a otra como a mí. Y te creo, lo sé. Nos dimos todo. Te lo di todo. Casi te llevas hasta mi vida.

Aunque...

Supongo que ahora dirás lo mismo...
Y lo firmarás.

No hay comentarios: