viernes

Primaveras y primaveras

*


Cuando me fui de ti, me fui vacía,
con las manos vacías. Seca,
como tierra resquebrajada y yerma.
Pensé que así me iba porque te habías quedado todo.
Toda mi esencia, todo lo que yo era.
Yo todo te lo di.
Y sin embargo, así como en la vida
se suceden las estaciones,
también el alma recibe primaveras tras el invierno.
La primavera emergió con la semilla de mi esencia
de nuevo.
Todo lo que uno es no muere nunca, sino que se sucede
como las estaciones, incluso con más fuerza.
La semilla permanece bajo nuestra tierra.

Así, soy la misma. No te quedaste nada. No me quitaste nada finalmente.
Renació en mí cada brote de lo que fui, de lo que soy.
De lo que siempre seré a pesar de todo.
Sigo siendo generosa, amorosa, entregada, confiada,
alegre, juguetona, deseosa, creativa, soñadora,
chistosa, mimosa, desprendida, sincera, compañera,
amante, amiga, todo aquello por lo que me amabas.
Y es que lo que somos, lo somos para siempre.
No importan las heladas, los inviernos, las sequías.
Cuando todo brota sigue brotando desde lo que somos
sin poder cambiar nada de nuestra esencia.

Yo me alegro de seguir intacta, tal como fui.
Y siento lástima de ti porque tu esencia brotará aunque no quieras
en cada primavera. Y no podrás negar lo que tú eres.
Siento lástima de los ojos que te miren ahora mismo y entonces, cuando de verdad seas tú.
Y siento lástima del corazón que te padezca y te sufra ahora y entonces.
Hay brotes nuevos, sí, pero de la misma raíz, de la que somos. De la que estamos hechos.
No podemos escapar de eso.
Los tulipanes son siempre tulipanes, aunque se mueran en invierno y
broten de nuevo. Jamás serán rosas o margaritas. Siempre tulipanes.

Mi primavera es tan hermosa como la que tú mismo me contemplaste.
Porque así fui, porque así soy.
La que tú mismo viviste a mi lado, incluso más florida, ya que recibo
el abono y el riego necesario. (Y yo que te creía jardinero! Moreno!)

Tu primavera será tal como fuiste. Tal como eres. La raíz es la misma.
Brotará tu esencia sin remedio. Aunque no quieras!
Y sabes? Siento pena, porque tendrás primaveras, sí, pero tu jardín
está sembrado de flores de plástico.
Todo fachada. Todo falso.

Lo bueno es que a quien tengas a tu lado no le hará falta regar nada...
Si acaso quitar el polvo...o echarlo...
Es lo de menos.




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