A veces pasabas los fines de semana en tu otra casa, ya sabes...con la otra mitad de tu familia. Pero siempre estabas deseando regresar. Odiabas tener que irte y dejar de verme.
"...debo irme
volveré a darte más besos
y decirte más te quieros"
Luego venías, casi siempre malhumorado o triste. Tu vida...que solía ser de esa guisa...
Y yo era el reconstituyente perfecto para tu ánimo y tu vuelta a la alegría. Lo único que te llenaba de felicidad y te importaba. El resto del mundo te daba igual.
"es lo primero que hago al llegar a casa
mirar si estás
y si has dejado algo
por ese orden
tú me haces falta
así que ya está
tu presencia va haciendo efecto
estoy bien
y todo gracias a ti
no venía pensando en otra cosa
sólo quiero estar contigo
querría estar todo el rato posible contigo
tenía unas ganas de verte que me moría"
Se te notaba. Se notaba tu inmensa alegría cada vez que nos veíamos después de que volvieras de tu otra casa. Venías apagado por tus circunstancias, nada gratas para ti, y al encontrarme, encontrabas de nuevo la paz y la felicidad. El bienestar, la calma, y después la euforia del encuentro.
"le acabo de soltar un besazo a la cámara
algo exagerao
es para tiiiii
contigo, a mi el cuerpo me pide azúcar
me encantaría abrazarte en todo momento
Lo noto (tu tacto) cada vez que cierro los ojos
no podrás resistirte a mis besos en las clavículas
Al oir esta canción sólo pude pensar en ti (la que habías escuchado en tu ausencia)
suspiro por ti
te llevaría a la cama cual paquetillo
para echarte y hacerte cosquillas a muerte
en esa cintura diminuta tuya
no se me puede hacer más feliz
de lo que me lo haces tú
sacas lo mejor que tengo"
Así era. Tus palabras lo dicen, no las mías.
Creo que soy la única persona que ha sido capaz de sacarte el deseo en palabras. Y no lo expongo al completo porque es demasiado íntimo y personal. Ya sabes que hay cosas que jamás escribiré aquí. Por respeto a ti, aunque esto parezca todo lo contrario (respeto que no mereces, por otra parte, ya que no eres buena persona y no mereces nada de mí, pero yo soy así). Hubo deseo en palabras. Mucho. Y pasión. Esa que tanto te cuesta expresar (aunque a mí me lo expresabas todo, claro...)

No hay comentarios:
Publicar un comentario