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Gestos
No olvido ese pez globo,
esa ceja arqueada
y ese pulgar contorsionista.
Ni tampoco tu codo en la mesa
con la mano apoyada en tu cara.
Tu cara apoyada sobre tus dos brazos,
mirándome fijamente con amor.
Tú sentado sobre tu pierna.
Los brazos arriba desperezándote,
que parecías caer de la silla
de un momento a otro.
Tu boquita de piñón silbando la canción
y ese meneo cabezonil.
Mister Gestitos, te llamaba yo.
Yo conocía todos tus gestos
y los mensajes que enviabas con ellos.
Tú, tan expresivo.
Antes de cada uno de tus besos
reconocías el terreno
agudizando el oído
y mirando un segundo hacia la puerta.
Qué temor ser pescado regalando besos!
Luego besabas tu mano con los ojos cerrados,
con parsimonia, con recreo, como saboreando,
y la extendías para regalármelo,
a veces soplando,
a veces como queriendo acariciar mis labios
con tu propia mano supliendo a tu boca.
A veces me besabas acercando tu boca a la mía.
Fueron muchos, muchos besos,
tantos, que no podría contarlos.
A más de dos docenas cada día?
Nunca te cansabas de hacer eso.
Y eso que fueron muchos días
de muchos años.
Y con tus brazos te abrazabas a ti mismo
soñando que eran los míos.
Y acariciabas tu cara con tu mano
como si de la mía se tratara,
a ojos cerrados, siempre a ojos cerrados.
Y lo sentías, claro que lo sentías.
Yo estaba en ti y así lo deseabas
y lo querías.
Y me llamabas, me invitabas a ir contigo
extendiendo de nuevo tu mano.
Me la ofrecías antes de irte a dormir:
"Dame la mano, ven, ven conmigo,
que te llevo a mis sueños"
Y cuántas veces, cuántas,
acercaste tu mano al corazón
con el gesto de arrancarlo
para después entregarlo como ofrenda al mío
alargando de nuevo tu brazo.
"Mi corazón es tuyo"
-decía el gesto.
Y no cuento otros gestos.
Otros gestos me los callo...
por si asomara alguien por la puerta ;)
Es por ti - Juanes
No era tu estilo ni el mío, pero me la regalaste porque decías que la letra expresaba justamente lo que sentías por mí...
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