viernes

Your words, not mine

*



ójala pudiera volver a hacerte reír
ójala nunca hubiera dejado de hacerlo
te echo de menos, "Lala"
no sé cómo podré compensártelo en lo que me queda de vida
quiero todo lo tuyo
yo amo todo lo que eres tú
te quiero "Lala"
siempre te he querido
quiero abrazarte
y estrecharte fuerte
y llorar en tu hombro
levantarte un poco y ya no dejarte ir
todo me recuerda a ti
siempre quiero verte
por favor
quédate si puedes
todo el tiempo que podamos
al encontrarte me ha dado un vuelco el corazón
te quiero "Lala"
si con mi inmovilidad pudiera devolverte algo de aquella alegría que te quité, gustoso me quedaría postrado de por vida
pienso constantemente en lo que fue, en lo que es, en lo que pudo ser
y me muero por dentro
te veré al cerrar los ojos
ójala estuviera ahí para abrazarte fuerte...










Rompiste el silencio.
No podías vivir sin mí.
Fueron tus palabras...de aquella vez.
Yo te creí.
Y te creí porque las decías de verdad.


Pero yo no sabía entonces que también serías capaz de matar a un Ängel.
De haberlo sabido...
Al final mataste al Ängel de la manera más vil y más cobarde.
La mataste porque te quitó la vida y lo que más amabas, al dejarte. Te dejó, te abandonó, precisamente por tu cobardía ante el amor y la vida. Jamás sentirás con tanta intensidad como en aquellos tiempos.
Puede que el Ängel perdone algún día, pero no olvidará nunca quién eres y lo que hiciste.
El Ängel hubiera querido que fueras, antes que un dios, un hombre. El hombre que no fuiste.


*

No hay comentarios: