*
Somos muy diferentes:
Yo lo doy todo. Tú no.
Yo no oculto la verdad de lo que siento. Tú sí.
Yo me mojo, apuesto, arriesgo sin importarme perder. Tú no.
Yo no tengo prejuicios amorosos. Tú sí.
Yo grito el amor a los cuatro vientos. Tú no.
Yo no pongo límites ni medidas al amor. Tú sí.
Yo soy transparente. Tú no.
Yo no calculo y pienso antes de amar. Tú sí.
Yo amo por encima de todo. Tú no.
Yo no tengo vergüenza ante el amor. Tú sí.
Yo juego limpio. Tú no.
Yo no amo desde el cerebro. Tú sí.
Yo amo desde el corazón. Tú no.
Yo no espero que me amen para amar. Tú sí.
Yo juego a vivir. Tú no.
Yo no reprimo nada. Tú sí.
Yo vivo el amor con pasión. Tú no.
Yo no tengo miedo a amar ciegamente. Tú sí.
Yo demuestro mi amor a cada instante. Tú no.
Yo no aplazo el amor para "luego" porque siempre es tiempo para amar. Tú sí.
Yo adoro activamente y constantemente a quien amo. Tú no.
Yo no soy pobre en sentimientos. Tú sí.
Yo le pongo alas al amor, fantasía, alegría, magia...Tú no.
Yo no llevo armadura. Tú sí.
Yo sé volar y hago volar al otro con mis alas. Tú no.
Yo no hago daño a quien amo. Tú sí.
Yo soy capaz de hacer feliz al otro al 100%. Tú no.
Yo no me subo a los altares porque me amen. Tú sí.
Yo sigo alimentando el amor tras conseguirlo. Tú no.
Yo le doy vida al amor. Tú no.
Yo lo dejo todo por amor. Tú no.
Yo muestro y expreso con orgullo mi amor ante el gran público. Tú no.
Y así podría seguir durante horas...
Pero en una cosa coincidimos:
Yo, para bien o para mal, te llevaré en algún lugar de mi corazón y de mi memoria para siempre. TÚ A MÍ TAMBIÉN.
Y puede que por alguna cosa de las que hiciste o no, llores arrepentido algún día.
Yo no. No hice nada malo que me pese. TÚ SÍ.
*
No hay comentarios:
Publicar un comentario