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Me lanzaste tus anzuelos...con cebo
"De lo único que tendrías que tranquilizarme es de la emoción de que alguien como tú tenga un mínimo de interés en alguien como yo"
"Me despiertas curiosidad, porque eres diferente a toda la gente que he conocido"
"Puedes molestarme las 24 horas del día si te apetece. Es más, me encantaría"
"Sólo quiero poder tener una excusa para seguir hablando contigo"
"El tiempo invertido en "Lala" está siempre bien invertido, sea cual sea la situación. Me reporta más beneficio que cualquier otra cosa"
"Tienes mucho que dar, y bueno"
"No me imagino a nadie que pudiera resistirse a intentar conocerte"
"Nadie ha tenido nunca mejor imagen a mis ojos que la que tú tienes"
"Nadie despierta en mi lo que tú, y cada día más"
"Sólo deseo darte lo mejor de mi"
"Siempre estoy deseando venir aquí a estar contigo"
"Créeme que es de agradecer que existas"
"No me canso de ti. No podría"
"Te guardaré en mi corazón siempre, como el precioso tesoro que eres"
"Te quiero. Te quería antes ya de conocerte"
Y yo piqué.
Aunque fuiste el pescador pescado. Enamorado hasta la médula, tu corazón se enganchó en mi anzuelo amoroso. Finalmente, fui yo la que te devolvió de nuevo al agua. No eras el ejemplar que parecías, después de todo.
La ira hizo que me lanzaras un arpón para darme muerte por haberte devuelto al agua, y casi lo consigues. Espero que ese acto te pese por siempre en la conciencia. Está prohibido matar sirenas. Y espero que no hagas como cierta persona, que creyó que perdonándose a sí misma, los demás debían perdonarla también...Te acuerdas? Yo te perdono todo menos tu intento de caza con muerte. Eso nunca, porque es lo peor que he pasado en mi vida, y todo gracias a ti, a un mal ejemplar que no tiene el valor de nadar contracorriente.
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