miércoles

Corazón blanco, corazón negro

*


Me enteré del accidente. Fue sonado.
Cuando supe dónde había sido y de qué manera, mi corazón se quedó helado
sólo de pensar en la posibilidad de que te hubieras visto involucrado en él.
No tenía ni idea de si había probabilidad o no, ya que no teníamos relación entonces.
Pero cuando has amado a una persona durante años, no le deseas algo así de terrible.
Me dolió pensar en una mala posibilidad y te lo hice saber, te pregunté sobre el accidente y me interesé por ti.
Tú me contestaste, a tu manera, fría, pero al fin y al cabo me diste respuesta para mi tranquilidad y yo respiré tranquila. Quisiste que supiera que estabas bien y yo te lo agradecí.


Hace poco tuve un accidente de tráfico. Yo sí lo tuve. Podría haberme pasado cualquier cosa. Incluso lo peor.
No recibí ninguna palabra tuya de preocupación, de interés por mi salud.
Tampoco lo esperaba de ti.



Y es que hay corazones blancos y corazones negros.
Me alegro de que mi corazón no se parezca en nada al tuyo, ni en el color.


Igual deseaste que ojala me hubiera matado. Así no tendrías que leer esto que escribo nunca más. No me extrañaría, conociéndote...



*

No hay comentarios: