sábado

Palabras

*


Desde luego, no se puede negar que tus palabras estaban absolutamente llenas y plenas de entusiasmo, ilusión, euforia, felicidad, amor...
Y que tu infinita cobardía no pudo a veces con el todavía mayor infinito deseo de expresarme tus emociones. Hay emociones tan profundas que salen a borbotones sin que nada, ni la cobardía más cobarde, pueda impedirlo.


"Serás mi almohaditaaaaaa. ¡Qué guya! ¡La quiero para dormir siempre! Eres perfecta para mí"


"Vuelvo a tus brazos, el único lugar que conozco. El único que deseo. El único que existe.
Esta noche pasaré a verte. Espérame"




No creo que nadie tenga tus palabras como las tuve yo.
Tú no eres hombre de palabras, más que cuando no hay remedio.
No te veo pronunciándolas ahora en voz alta, como aquellas, sobre todo como aquellas que me diste a mí.
Más bien te veo sentado en un carro del que otro tira...



Qué triste.
Yo no podría ser feliz si no tuviera esa palabra tan necesaria, sí, ne-ce-sa-ria, aunque sea para ti prescindible...







*

No hay comentarios: