*
"Yo era muy joven...(y por lo tanto) inconsciente..."
Un querido amigo me indicaba ayer mismo que esos argumentos tan manidos (infantiles, digo yo)
los usan muchos hombres cuando ante un nuevo amor, quieren demostrar
que no han amado tanto antes como a la nueva pareja. Es más, a veces
intentan convencer con eso de que no han amado antes, así de rotundo. No
entiendo por qué empeñarse en eso, pero bueno, la mente humana es todo
un universo friki.
No
lo entiendo. Primero, porque ser un inconsciente no es un defecto de
juventud ni exclusivo de ella. Uno puede ser un inconsciente con 15
años, con 30 o con 70...o no serlo nunca.
Y segundo, porque la juventud no está en la edad sino en la mente, en el interior de uno mismo.
Se me ocurre pensar que si tú usaras esos argumentos tan desgastados por el uso como el famoso "esto no es lo que parece" (frase mítica donde las haya),
puede que convencieras a una damisela, pero sólo si la damisela es boba
e infantiloide, de lo contrario no tiene ni pies ni cabeza. Además,
añado, con respecto a mí no podrías, moralmente, usar esas infantiladas (presuponiendo sinceridad por tu parte, que ya es mucho presuponer).
Y es que tú (y sabes que lo sé) no sólo no has sido inconsciente
nunca sino que eres todo lo contrario: superconsciente de todo.
Tú, antes de dar paso alguno, estudias, calculas, mides, meditas,
sopesas, y todos los sinónimos que vengan al caso. Tú no te dejas llevar
ni engañar, no dejas nada al azar, no eres espontáneo ni natural, no
arriesgas, no te lanzas a ciegas, más bien desconfías de antemano y por
eso tu consciencia es tan firme. Eres mucho más cerebro que corazón. Y
diría más, tu corazón pinta bien poco cuando el cerebro tiene trabajo
que realizar al respecto...que es siempre, me temo.
En cuanto a "yo era muy joven..."
tampoco podrías usarlo, ya que tú nunca has sido joven. Si acaso
infantil, pero no joven. Ni siquiera has sido adolescente. Cuando tenías 12 años ya eras "viejo", tanto como ahora. Y también cuando tuviste 18, 23 y los que sean.
Tú
te excusas diciendo o pensando que eres diferente. Y efectivamente,
eres diferente a los demás jóvenes, o sea, eres viejoven.
La
juventud es vitalidad, fantasía, deseos, osadía, algo de desvergüenza,
ansias, libertad, naturalidad, espontaneidad, valentía, atrevimiento,
arrojo, juego, ilusión, aventura, riesgo, sociabilidad, ímpetu,
iniciativa, positividad, euforia, ser soñador, estar abierto a
innumerables posibilidades, PERO TODO ESO FUERA DE LA MENTE, en la
PRÁCTICA, en el sentir del día a día y en todas las ocasiones y
vivencias que se ponen a tiro. Eso es ser joven, tener ganas, actuar,
estar dispuesto a vivir con todas sus letras, sin barreras de
apariencia, formales, cuando no vienen al caso. Y sobre todo sin miedos
absurdos y sin estudiar a cada paso las probabilidades exactas de éxito de cada uno de tus actos.
Tú nunca has sido joven. Sólo en edad, todavía lo eres. Pero sólo en
eso.
Cuando yo
te conocí no salías con nadie, con los amigos. Siempre estabas
mosqueado con el mundo, cabreado con la gente. Eras un triste. Apenas
te ausentaste 4 días en 4 años y la mitad de las veces llegaste enfadado
y mosqueado, ya fuera por un partido de fútbol o por una partida en un
juego de ordenador. En tu fuero interno siempre te has creído especial y
superior. De ahí tus problemas de sociabilidad. Habilidades sociales
con los jóvenes de tu edad: cero. Nunca has sabido aguantar al personal
ni
compartir con otros chicos el divertimento. No, no me refiero a imitar y
hacer las cosas que hace la mayoría, sino integrarse de vez en cuando
en las cosas que hacen los demás, ya sea de acompañante pasivo, sólo por
el deseo de compartir, sin miramientos ni remilgos. Tú eres bastante
intransigente.
No, no has sido nunca joven. Tu absoluta consciencia te lo ha impedido. Pasaste de la niñez a la vejez de golpe.
Sí, ya sé que tienes tus argumentos, como por ejemplo: no vas a hacer botellón porque todos los jóvenes lo hacen (que no somos todos, por cierto). Pues claro que no! No se trata tampoco de eso.
La
juventud, como dije antes, está en uno mismo sin tener que pasar por
ningún aro y no tiene nada que ver con esas cosas. Se da naturalmente de
manera individual, por iniciativa propia, si es que se tiene ese
espíritu joven, claro...La juventud no es ser un descerebrado, pero sí
que son esas cosas que nombraba antes y que tú no pones en práctica.
Eres estático, cerrado, temeroso, cobarde, retraído, reprimido...con
mucho miedo a incurrir en errores, al ridículo y al fracaso, que te
impide tantas cosas! Además eres perezoso y comodón para según qué cosas. Que te lo den todo hecho te viene al pelo.
Tú no
te atreves a nada sugerente, excitante, diferente, aventurado. En fin,
tú lo sabes aunque seguro que no lo reconoces ante nadie. Como siempre,
seguro que piensas que tal como eres tú debería ser todo el mundo y la
humanidad sería mejor. Los demás son borregos, humanos de tres al
cuarto.
¡No estoy dispuesto! - dijiste una vez - Yo me he forjado mi propio bla bla bla..."
Excusas.
Absolutamente inamovible dentro de tu jaula de oro brillante como tú...o era cárcel?
Creo
que la única juventud que has conocido, tal como la defino, fue la que
pudiste sentir conmigo, a pesar de las barreras...y desde tu barrera.
Desde lejos, viéndome volar a mi :)
¡Y cuánto te gustaba!...