Hoy no tengo ganas de escribir, como siempre, así que te voy a poner a escribir a ti.
Es uno de esos emails que me enviaste a cuento de nada más que recordarme
Cuánto me querías.
Fue un impulso, una urgencia, una querencia, un deseo y por supuesto, un mensaje claro.
En directo, sin censura, de tu puño y letra, aquí lo dejo.
:D
Mira, hoy el trabajo me lo has hecho tú.
Es justo. Esto es cosa de dos ;)
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