A lo largo de nuestras vidas, siempre hallaremos algo que nos evoque nuestro propio recuerdo pasado, el de los dos. Siempre habrá algo que nos lleve al otro: un detalle, una música, una expresión,
un lugar, un gesto, un texto, una imagen, un objeto, tantas cosas...
Lo bueno sería que cada evocación nos trajera un buen recuerdo a la memoria. Que cada cosa que nos hace recordarnos fuera buena.
Pero me temo que no siempre es así. Aunque no creo que nada malo te recuerde a mí. Al contrario, si algo te recuerda a mí será algo que evoque lo alegre, tierno, simpático, generoso, cariñoso, apasionado y amoroso y todos los adjetivos positivos que una vez descubriste en mi persona y que redundaron en ti. Yo jamás te di nada malo, por lo tanto, nada malo podrás recordar salvo tu propia frustración al no conseguir alcanzarme y retenerme, y un abandono. Nada más. Nunca podrás decir que te negara nada, y todo podrás decir de lo que te aporté, que fue TODO BUENO con mayúsculas.
Es triste que tú a mí no siempre me evoques buenos recuerdos. Tengo buenos recuerdos, claro, incluso algunos muy buenos, pero hay cosas negativas que siempre flotaron en nuestro ambiente y que irremediablemente también me recuerdan a ti como este trozo de artículo que leí hace poco en algún medio. Al leerlo te vi, es como tu retrato, y tú podrías ser el ejemplo perfecto de lo que dice. Triste, muy triste ser así...
"Cuando las emociones son controladas o reprimidas a través del pensamiento, la vida se va volviendo cada vez más gris, menos intensa. Perdemos el sentido de la vida, la alegría, espontaneidad, esperanza, ilusión. Y nos sentimos vacíos, insatisfechos... y entonces tenemos que hacer esfuerzos para sentirnos bien.
El pensamiento es muy útil en el terreno práctico (conducir, aprender, memorizar una dirección, almacenar datos, relacionar, deducir...), pero un desastre si lo utilizamos para esquivar los conflictos o reprimir las emociones. Aunque mantener esos HÁBITOS ERRÓNEOS de pensamiento nos da una FALSA SENSACIÓN de seguridad".
Ya ves, recordarte, claro que te recuerdo, que muchas cosas te evocan, como supongo que te pasará a ti conmigo. Pero...las evocaciones no son tan gratas como me gustaría. Tampoco te gustará a ti que así sea, imagino. Ser controlador de emociones, tener que hacer esfuerzos imposibles para ser feliz y hacer feliz a otro, reprimirse, vivir absolutamente del pensamiento, del cerebro, del cálculo, para sentirte FALSAMENTE seguro, es ser una persona gris, opaca, oscura, apagada, seca, sosa, que vive la vida con esos mismos adjetivos. Triste, realmente triste ser una persona así...como tú eres.
Me alegro de que a mí se me pueda recordar con adjetivos totalmente opuestos. Porque yo espero que así sea, si tu odio/rencor hacia mí te lo permite, claro...y si tu mínima honestidad y humildad te deja reconocerlo aunque sea en voz bajita, interiormente. Lo dudo. Tú siempre quieres salir ileso y ganador en todo. Tu cerebro te seguirá diciendo, falsamente, que tú eres lo más mejor y los que fallamos somos los demás. Ole!
Espero que hayas pasado un feliz carnaval, aunque tú siempre llevas una máscara puesta...
Y un feliz día del paso del tiempo.
Cómo pasa el tiempo...y cómo se pierden las oportunidades...y cómo el tiempo perdido ya no vuelve...y qué triste ver pasar un año más siendo lo mismo...el mismo bicho raro de siempre...con lo que ello significa de negativo...
Staring at the bottom of your glass
Hoping one day you will make a dream last
The dreams come slow and goes so fast
You see me when you close your eyes
Maybe one day you will understand why
Everything you touch all it diez

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